Cotiza aquí

En Chile, una página web cuesta desde unos $30.000 al año, si es un plan con plantilla, hasta más de $2.000.000 + IVA, si la hace una agencia a medida. Entre medio, un sitio básico hecho por un proveedor parte en torno a los $180.000 + IVA. Son los precios que publican hoy en sus propios sitios una docena de proveedores chilenos, revisados en octubre de 2026:

Qué comprasPrecio publicadoCómo se paga
Plan con plantilla, hosting incluido$28.000 a $200.000 al añoCada año; si dejas de pagar, el sitio se apaga
Sitio básico de un proveedor$180.000 a $385.000 + IVAUna vez; hosting y dominio gratis el primer año
Sitio a medida de una agencia$890.000 a $2.300.000 + IVAUna vez, a veces en dos cuotas
Tienda online$385.000 a $3.500.000 + IVAUna vez

La diferencia entre un extremo y otro casi nunca está en cómo se ve el sitio. Está en lo que incluye cada cotización, descrita casi siempre con las mismas palabras: «sitio profesional, autoadministrable, optimizado para Google». Y como las palabras no cambian entre una cotización y otra, la tentación es elegir por precio.

Esto es un intento de ordenar qué se paga en cada tramo, qué deberías recibir a cualquier precio y las señales de que la web barata va a terminar siendo la más cara.

Por qué una «página web» puede costar diez veces más que otra

Porque bajo el mismo nombre se venden trabajos distintos, y cada cotización incluye algunos y omite otros:

  • El diseño. Cómo se ve. Es lo único que todas las cotizaciones incluyen, y es la parte que menos determina si la web trae clientes o no.
  • La estructura y los textos. Qué páginas existen, qué dice cada una y a qué duda de tu cliente responde. Es el trabajo invisible: cuando no se hace, la web queda linda y muda.
  • La construcción. Que cargue rápido en un teléfono, que Google pueda leerla, que el formulario funcione y registre de dónde vino cada contacto. Acá se esconden las diferencias técnicas grandes.
  • La medición. Saber cuánta gente llega, desde dónde y qué hace una vez adentro. Sin esto nunca vas a saber si la web funciona o solo existe.

Una cotización de $150.000 no hace todo eso más barato: hace una parte —normalmente el diseño sobre una plantilla— y deja el resto fuera.

Los rangos, con lo que incluye cada uno

Bajo $200.000: la plantilla adaptada

Una plantilla existente con tu logo, tus fotos y textos que redactas tú. Se entrega en días.

No está mal si necesitas existir en internet ya, y lo sabes. El problema es cuando se compra como si incluyera lo demás: a este precio no alcanzan las horas para trabajar estructura, textos ni medición. Es una tarjeta de presentación, no un vendedor.

Entre $300.000 y $800.000 + IVA: el sitio trabajado

Acá deberían entrar las cuatro cosas: estructura pensada para tu cliente, textos trabajados contigo, construcción que cargue rápido y medición instalada y probada. El rango depende de cuántas páginas tiene el sitio, si hay que producir contenido desde cero y qué tan trabajada viene tu identidad de marca.

La forma de saber si una cotización de este tramo es real: pregunta cuántas reuniones incluye y quién escribe los textos. Si la respuesta es «nos mandas los textos por correo», estás comprando el tramo anterior a precio de este.

Sobre $800.000 + IVA: a medida e integraciones

Sitios con catálogo grande, venta en línea, integraciones con sistemas que ya usas —reservas, inventario, facturación— o requisitos de diseño que una plantilla no resuelve. Acá el precio lo determina la complejidad de lo que se conecta, y comparar cotizaciones exige que todas describan las mismas integraciones.

El costo que casi nadie cotiza: el mensual

Toda web tiene costos de operación: el dominio (un .cl cuesta cerca de $10.000 al año), el hosting —desde unos $50.000 anuales por uno razonable— y la mantención. Pide que el proveedor los declare por separado y diga qué pasa con cada uno si dejas de trabajar con él. Un «plan mensual» que mezcla hosting con mantención sin desglose es un precio que no puedes comparar con nada.

Lo que deberías recibir a cualquier precio

Hay cosas que no dependen del presupuesto sino de la honestidad del proveedor:

  1. El dominio a tu nombre. Es tu dirección en internet. Si queda a nombre del proveedor, el día que quieras cambiarte, tu dirección se queda con él.
  2. Los accesos. Hosting, correo y administrador del sitio. Aunque no los uses nunca, tienen que ser tuyos.
  3. Que cargue rápido en un teléfono con conexión normal. La mayoría de tus visitas va a llegar así, no desde el computador de la oficina del diseñador.
  4. Medición instalada. Aunque sea la básica y gratuita. Una web sin medición no se puede evaluar, y eso conviene solo a quien la hizo.

Esas cuatro son el punto de partida de cada página web que diseñamos, y deberían serlo de cualquier cotización que recibas.

Las señales de que va a salir caro

«Incluye SEO» sin una palabra más. El SEO es un trabajo continuo, no una casilla que se marca al construir. Lo que una web nueva sí puede incluir es la base técnica correcta; qué cuesta el trabajo continuo es otra conversación.

El precio mensual eterno. Sitios «gratis» o muy baratos a cambio de una mensualidad indefinida suelen significar que la web nunca es tuya: dejas de pagar y desaparece.

No puedes hablar con quien la va a hacer. Si entre tú y el que construye hay solo un vendedor, los detalles de tu negocio llegan al constructor como el teléfono descompuesto.

Cómo pensarlo desde tu negocio

El precio correcto no sale de comparar cotizaciones entre sí, sino de lo que vale un cliente para ti. Si tu ticket promedio es de $500.000, una web de $600.000 que trae dos clientes al mes se paga sola el primer mes. Si tu ticket es de $15.000 y vendes por volumen, la conversación es otra: necesitas venta en línea, no una web de contacto.

Esa cuenta se hace antes de cotizar. Y si el proveedor no te pregunta cuánto vale un cliente tuyo, es un dato sobre cómo trabaja.

En resumen

  • Bajo $200.000: plantilla adaptada. Tarjeta de presentación, no vendedor.
  • Entre $300.000 y $800.000 + IVA: estructura, textos, construcción y medición. Pregunta cuántas reuniones incluye y quién escribe.
  • Sobre $800.000 + IVA: a medida e integraciones; compara describiendo lo mismo.
  • A cualquier precio: dominio y accesos a tu nombre, carga rápida y medición instalada.
  • El mensual se cotiza aparte y con desglose.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una página web en Chile?

Desde unos $30.000 al año en un plan con plantilla y hosting incluido. Un sitio básico hecho por un proveedor parte en torno a $180.000 + IVA, y uno a medida de una agencia va de $900.000 a más de $2.000.000 + IVA. Una tienda online parte cerca de $400.000 + IVA.

¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?

El dominio .cl cuesta cerca de $10.000 al año y un hosting razonable parte en unos $50.000 anuales. La mantención es aparte: las agencias que la publican cobran entre $40.000 y $100.000 + IVA al mes. Pide que cada costo venga separado.

¿Conviene pagar una sola vez o un plan anual?

El plan anual es más barato al comienzo, pero si dejas de pagar el sitio desaparece. El pago único cuesta más de entrada y el sitio queda tuyo, aunque el hosting y el dominio se siguen pagando cada año.

¿Cuánto se demora hacer una página web?

Un sitio con plantilla o uno básico se entrega en 5 a 10 días hábiles. Un sitio trabajado, con estructura y textos hechos para tu negocio, toma entre 2 y 8 semanas, según cuántas páginas tenga y qué tan rápido llegue el contenido.

¿Qué debería incluir cualquier página web, cueste lo que cueste?

El dominio y los accesos a tu nombre, que cargue rápido en un teléfono y medición instalada para saber cuánta gente llega y desde dónde. Eso no depende del presupuesto, sino de la honestidad del proveedor.

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