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En la primera reunión con una agencia van a aparecer tres siglas: CPL, ROAS y CAC. Se usan como si todos supieran qué significan, y muchas veces quien las dice tampoco tiene claro cuál corresponde en cada caso.

Vale la pena entenderlas, porque no son vocabulario decorativo: la métrica que eliges mirar determina las decisiones que vas a tomar. Optimizar por la equivocada es la forma más común de gastar bien la plata en el lugar incorrecto.

CPL — Costo Por Lead

Cuánto te cuesta conseguir un contacto interesado.

CPL = inversión publicitaria ÷ número de leads

Si gastaste $600.000 en Google Ads y llegaron 40 formularios, tu CPL es de $15.000.

Para qué sirve: es la métrica más rápida de calcular y la primera que se puede medir, porque el lead ocurre días o semanas antes que la venta. Sirve para comparar canales entre sí y para detectar cuándo una campaña se degrada.

Dónde engaña: el CPL no sabe nada de calidad. Una campaña que baja el CPL de $15.000 a $8.000 se ve como una mejora del 47%, y puede ser un desastre si esos leads más baratos no compran nunca. Es fácil bajar el CPL: basta con ofrecer algo gratis y pedir solo el correo. Vas a tener muchos leads y ninguna venta.

Por eso el CPL solo es útil acompañado de la tasa de calificación: de cada 10 contactos, cuántos calzan de verdad con tu cliente objetivo. Si esa tasa baja mientras el CPL baja, la campaña está empeorando aunque el número se vea mejor.

CAC — Costo de Adquisición de Cliente

Cuánto te cuesta conseguir un cliente que efectivamente compró.

CAC = inversión total en marketing y ventas ÷ clientes nuevos

Con los mismos $600.000, si de esos 40 leads terminaron comprando 4, tu CAC es de $150.000.

Para qué sirve: es la métrica honesta. Al CAC no lo puedes maquillar con leads baratos, porque solo cuenta gente que pagó.

El detalle que casi todos omiten: el CAC bien calculado incluye el costo de vender, no solo el de publicitar. Las horas del vendedor que llamó a los 40 leads son parte del costo de conseguir esos 4 clientes. Cuando alguien te muestra un CAC sospechosamente bajo, la primera pregunta es qué metió y qué dejó fuera del numerador.

Con qué compararlo: el CAC no significa nada solo. Se compara con el valor de vida del cliente (cuánto te deja en total, no solo en la primera compra). Un CAC de $150.000 es excelente si el cliente promedio te compra $3.000.000 a lo largo de tres años, y es ruinoso si compra una vez $180.000.

ROAS — Retorno de la Inversión Publicitaria

Cuántos pesos de venta genera cada peso invertido en publicidad.

ROAS = ingresos atribuidos a la publicidad ÷ inversión publicitaria

Si $600.000 de inversión produjeron $3.000.000 en ventas, el ROAS es 5 — o «500%», que es la misma cifra dicha para impresionar.

Para qué sirve: es la métrica natural del comercio electrónico, donde la venta ocurre en el mismo sitio y se puede atribuir con precisión.

Dónde engaña, y es grave: el ROAS mide ingresos, no utilidad. Un ROAS de 4 suena espectacular hasta que consideras el margen. Si vendes con 20% de margen, un ROAS de 4 significa que por cada $100.000 invertidos generaste $400.000 de venta, que dejan $80.000 de margen bruto. Perdiste $20.000. Un ROAS de 4 puede ser un negocio que pierde plata.

El número que importa es tu ROAS de equilibrio: 1 ÷ margen. Con 20% de margen, necesitas ROAS mayor a 5 solo para empatar. Con 50% de margen, con 2 te basta. Cualquier conversación sobre ROAS que no mencione tu margen está incompleta.

Cuál mirar según tu negocio

Tu situaciónMétrica principal
Vendes servicios con venta consultivaCAC, con CPL como señal temprana
Tienes comercio electrónicoROAS, contrastado con tu ROAS de equilibrio
Recién partes y no tienes historial de cierreCPL más tasa de calificación
Cliente que recompra o contrata por mesCAC contra valor de vida del cliente

La regla general: mientras más larga sea tu venta, más temprano en el embudo tiene que estar la métrica que mires a diario — porque el CAC de este mes depende de leads que entraron hace dos. Pero la decisión de seguir invirtiendo o no siempre se toma con la métrica del final.

Lo que hace falta para medirlas

Ninguna de las tres se puede calcular sin dos cosas que muchas PyMEs no tienen:

Atribución. Saber de qué canal vino cada lead. Se resuelve con etiquetas UTM en todas las campañas y un formulario que las capture y las guarde junto al contacto. Sin esto, todas las cifras salen de estimar.

Registro del cierre. Saber qué leads terminaron comprando. No hace falta un CRM caro: una planilla ordenada con contacto, origen, estado y resultado ya te permite calcular el CAC real. Lo que no funciona es la memoria del equipo comercial.

Con esas dos piezas puestas, las tres métricas salen solas. Sin ellas, cualquier número que te muestren en un reporte es una construcción, no una medición.

En resumen

  • CPL es rápido y temprano, pero ignora la calidad. Míralo junto a la tasa de calificación.
  • CAC es la métrica honesta. Inclúyele el costo de vender, no solo el de publicitar.
  • ROAS mide ingreso, no utilidad. Compáralo contra tu ROAS de equilibrio (1 ÷ margen).
  • Ninguna sirve sin atribución y sin registro del cierre.

Si quieres saber cuáles de estos números puedes calcular hoy con lo que ya tienes, conversemos. En media hora se ve bastante.

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